Palabras del consiliario, Fernando Urdiola, para la Semana Santa 2022

Palabras del consiliario, Fernando Urdiola, para la Semana Santa 2022
Palabras del consiliario, Fernando Urdiola Guallar

Inmersos en un proceso sinodal sin igual, expectantes ante una mejoría socio sanitaria tras el lastre de una pandemia, la ilusión de volver a manifestar públicamente en las calles las Siete Palabra de Jesús en la Cruz nos llena de emoción. Ensayos de instrumentos, portadores de peanas, predicadores con sus pláticas… todo se está preparando para volver “a la normalidad”.

Dijo el papa Francisco en un discurso a la curia romana el pasado mes de diciembre que “sin humildad no puede haber ni participación, ni comunión, ni misión”. Y estas son las tres palabras clave del proceso sinodal, que marcan un itinerario concreto para vivir esta Semana Santa tan esperada.

En primer lugar, la participación. Es mucho más que procesionar uno, dos, o tres días a año. Es sentirse corresponsable de la cofradía, cada hermano haciendo todo el bien posible para que esta sea más auténtica a su identidad. La participación conduce a que me implique en el día a día de la misma.

La segunda palabra es comunión. Comunión tampoco es una prevalencia de las mayorías donde las minorías quedan marginadas. Sino que la comunión viene reflejada por la unión con Cristo. De cada hermano con él. Y este crucificado, entregando su vida por amor. Es fundamental que, entre los instrumentos, en cada atributo y por cada paso, tras el capirote, Cristo sea el centro, el único centro. Y, si Cristo es el centro, no nos resultará extraño o complejo rezar juntos, escuchar la Palabra juntos, construir relaciones que vayan más allá de los quehaceres cofrades y se fortalezcan los vínculos de bien entre los hermanos. ¿Os imagináis una cofradía donde los hermanos no se conocieran?

Es muy importante desvelar el rostro concreto de las personas, sentir vivas nuestras raíces, vivir la espiritualidad de los fundadores adaptada al tiempo actual, desarrollar la obra social como la obra de todos, y estar siempre alerta ante las necesidades de los que lo están pasando mal.

Hay una tercera palabra es que es la misión. Y ahí estaremos todos, codo con codo, cuando no nos encerremos en los caparazones de “mi idea, mi criterio, mi…”. No es cuestión de aparentar, de decir que somos muchos, de querer tener siempre la razón. “Sólo un corazón abierto a la misión garantiza que todo lo que hacemos ad intra y ad extra esté siempre marcado por la fuerza regeneradora de la llamada del Señor” aludía Francisco.

Y la misión, en nuestro caso, conlleva predicar públicamente las Siete Palabras de Jesús en la Cruz en la mañana del viernes santo, precisamente, para que se escuchen el resto de los días a lo largo de todo el año. Somos “iglesia en salida” que favorece la “cultura del encuentro”. Y nos encontraremos cuando vivíamos realmente como hermanos.

Sinodalidad significa “caminar juntos”. En este camino, estamos convocados, hermanos cofrades, a contemplar a Jesús crucificado y meditar sus Siete Palabras para que, desde ahí, sintamos la necesidad de esa dosis de humildad que se requiere para dejarnos transformar por Él. Humildad para procesionar, humildad para contemplar, humildad para vivir conforme a la voluntad de Dios Padre que es la que su Hijo nos mostró.

María, humilde, también se postró rostro en tierra contemplando el desgarrador sufrimiento de su Hijo. Que la madre de la humildad nos enseñe a ser humildes, ahora y siempre. Y acojamos este don de ser hermanos de las Siete Palabras y de San Juan Evangelista para mostrar al que es el camino, la verdad y la vida.

¡Feliz Semana Santa!

Vuestro Consiliario,
Fernando Urdiola Guallar