¿Os imagináis que no hubiera instructores que enseñasen a los nuevos cofrades a tocar? ¿Qué no tuvieran a nadie que les dijera como colocar el instrumento, coger los palillos o la maza, redoblar, acompañar, colocar los labios para soplar…? ¿Alguien que no solo les transmita el cómo, sino también el sentimiento, por qué y para quien tocan?.
¿Difícil no? Solo, en una fila sin saber que hacer…
De igual modo, el catequista es fundamental para la vitalidad de la Iglesia y también de nuestra Cofradía, actuando como un puente que conecta el mensaje de Jesús con la realidad de las nuevas generaciones. Más que un simple instructor, es un testigo de fe que acompaña a niños y jóvenes en el descubrimiento de un sentido profundo para sus vidas.
Es importante tener en cuenta que la catequesis no debe entenderse como una mera transmisión de datos, soltar una chapa previamente o no, preparada, y ya. Considero, que es un proceso de ayuda para despertar o madurar en la fe, donde el catequista actúa, por un lado, como un testigo convencido aportando ese sello de autenticidad y coherencia, dar ‘una experiencia de fe’, en palabras de Fernando Arregui. Esto es aún más importante en la catequesis de confirmación, donde la labor del catequista se enfrenta a los complejos desafíos del mundo actual, falta de compromiso, vista fija en el móvil y una marcada crisis de fe. Y por otro, como un compañero de camino capaz de adaptar el mensaje a los más pequeños, sin esquemas rígidos, ayudándole a identificar a Jesús en medio de su vida cotidiana.
Dar catequesis es toda una experiencia. No miento, a veces te sacan de ti, pero es muy grato saber que estas ayudando a la transformación social. Al formar en el amor y la unidad, forjamos ciudadanos más comprometidos con un mundo justo, tan necesarios hoy en día.
¡Ya veo vuestras caras! Tranquilos, que no es necesario ser una eminencia para ser catequista, solo se necesitan personas comprometidas, responsables, con ganas de transmitir todo lo que llevan dentro y estar confirmado.
Y tú, cofrade de las Siete Palabras, ya tienes varios requisitos, perteneces a una maravillosa comunidad cristiana, nuestra Cofradía y por eso también, eres testimonio del Evangelio.
¡Piénsalo y anímate!
La Iglesia y tu Cofradía te necesitan para cumplir un gran reto: Comunicar el Evangelio con alegría y un lenguaje renovado que sea capaz de transformar corazones.
Clara Mª Blasco Sánchez
Vocal de relaciones con la Parroquia.
Fotografía de Rodrigo de Miguel.

