Del 29 de abril al 2 de mayo de 2022, eran las fechas señaladas para la ya tradicional visita a Santiago de Compostela con motivo del año Jubilar. De tal manera el día 29 a las 22 horas, con la puntualidad propia de nuestra Cofradía en sus salidas procesionales, salimos del parking de la arboleda de Macanaz en dirección a nuestro destino; nuestro consiliario D. Fernando Urdiola nos invitó a una oración de “comienzo del camino¨”, sobre una breve “Guía del Peregrino”, magníficamente preparada por el hermano y también sacerdote D. Pablo Vadillo. Tras dar gracias y encomendarnos a Dios Padre, a nuestra madre la Virgen del Pilar y a San Juan Evangelista, nos acomodamos en nuestros asientos para afrontar un largo viaje, que por el ánimo, alegría e ilusión, no nos pareció tan largo.
Nuestro primer destino la Isla de La Toja, nos recibió con un sol radiante y una climatología casi impropia de la época en que estamos; un pequeño “periplo marítimo” con degustación de “cosas del mar” y vino ribeiro, y de nuevo al Bus para seguir hasta nuestro alojamiento en la localidad de Teo, próxima a Santiago de Compostela. La tarde por libre en la ciudad del Apóstol, que cada uno aprovechó a su gusto.
Al día siguiente, tras el desayuno, el Bus nos llevó al Monte do Gozo para comenzar nuestro “camiño peregrino” hasta la Catedral de Santiago, pero una equivocada ubicación, no imputable a nadie, hizo que se acumulara un pequeño retraso y un recorrido algo más largo, que imposibilitó el poder recoger los instrumentos del Bus y se decidió ir directamente a la “casa” del Apóstol. Una vez en el interior de la Iglesia, los espacios eran pocos, los asientos menos y todos ocupados, optando por colocarnos al final de la Vía Sacra, todos los hermanos/as con hábito y cerrando la fila nuestro guión.
Comienza la “Misa del Peregrino”, y en todos nosotros se denota cierta emoción que se refleja en nuestros semblantes, exponiendo al Santo las “razones” de nuestro peregrinar, pidiendo su protección para nuestros hermanos/as de Cofradía, por nuestras familias y seres queridos, por nuestras necesidades. Quiero pensar que en esos momentos, en nuestra mente, corazón y alma, sonaban como nunca las cornetas del piquete, los tambores, timbales y bombos, sonaban porque allí, en la casa del Apóstol Santiago, estaba La Cofradía de Las Siete Palabras y de San Juan Evangelista, y así se mencionó en toda su extensión y procedencia desde el Altar, donde también se encontraban nuestros hermanos y sacerdotes D. Fernando Urdiola y D. Pablo Vadillo, concelebrando la Santa Misa oficiada por el Sr. Arzobispo, y dando testimonio de que nuestra Cofradía estaba cumpliendo con el compromiso asumido.
Al terminar la “Misa del Peregrino”, toda la expedición nos trasladamos a la capilla de Ntra. Sra. del Pilar, donde D. Fernando tras una corta oración, rezamos el Ave María, cantamos la jaculatoria “Bendita y alabada”, unos vivas a la Virgen, a Santiago, a la Cofradía y a San Juan Evangelista, un “montón” de fotos y para nosotros, aquí termina el “Jubileo”.
Por la tarde, visita al Pórtico de la Gloria con audio guía, y recorrido por lo más emblemático de la ciudad acompañados de una Guía turística.
Al día siguiente nos desplazamos a León para admirar su famosa Catedral dedicada a la Virgen María, sus famosas vidrieras, todas ellas muy fotografiadas, y a la hora señalada a comer. Es a la hora de volver al autobús cuando nos refresca una torrencial lluvia, que no nos quita ni el ánimo ni la sonrisa, lo paga el Bus que tiene que “hacer” de tendedor.
Reanudamos nuestra vuelta, algunos tramos con agua, y llegamos a la siguiente parada en Logroño; seguimos nuestro camino de retorno donde se comienzan a hacer unos comentarios en torno a lo disfrutado, empezando a valorar la posibilidad de hacer el próximo año otra excursión, nuestro consiliario nos manda un correo “Una excursión al año no hace daño”, lo tomamos como un consejo sacerdotal, y se empiezan a decir distintos lugares, al final parece ser que ir al Monasterio de Santo Toribio de Liébana tiene mayoría, ahora es la Junta de Gobierno quien tiene la última palabra.
El trayecto se ha hecho corto, estamos llegando a Zaragoza y nuestro consiliario pide un aplauso para los conductores por su amabilidad y buen hacer, y para Clara Mª por su esfuerzo y dedicación para que todo saliera bien, como así ha sido. Termina D. Fernando con una oración de gracias a la Virgen del Pilar y a San Juan Evangelista. Todos nos sentimos contentos y felices, se ha compartido viaje, estancia, comidas, paseos, hemos sido una familia, miembros de esa “gran familia” que es nuestra Cofradía de Las Siete Palabras y de San Juan Evangelista, y se ha cumplido muy dignamente el compromiso de ir a Santiago de Compostela en el año Santo.
A las 21:50 horas llegamos felizmente a Zaragoza. Gracias hermanos y hermanas, desear que podamos seguir compartiendo momentos y vivencias tan gratificantes.
Nos vemos en la próxima peregrinación a Santiago de Compostela en el 2.027.
Mario Cester Gonzalo

