Crónica de una fe renovada, jubilosa y esperanzada: la Cofradía en los extraordinarios actos del Santo Cristo de la V.O.T. de Tarazona

Crónica de una fe renovada, jubilosa y esperanzada: la Cofradía en los extraordinarios actos del Santo Cristo de la V.O.T. de Tarazona
Procesión extraordinaria en Tarazona

La solemnidad de la Exaltación de la Santa Cruz se convirtió en el escenario perfecto para que el 14 de septiembre de 2025 quede grabado en nuestra memoria al asistir, como invitados de honor de nuestra Cofradía hermana de las Siete Palabras y el Santo Entierro de Tarazona, a los actos organizados con motivo de la fiesta del “Cristo de la Venerable Orden Tercera”, que, en esta ocasión especial, incluyó dos magnos eventos como fueron la renovación del voto de consagración de la ciudad a la venerada imagen y la procesión extraordinaria por las calles de la ciudad para atravesar la puerta santa de la Catedral y ganar así el jubileo del “Año Santo de la Esperanza”.

La jornada se inició por la tarde en la iglesia de San Francisco de Asís, en donde el Hermano Mayor de nuestra Cofradía, Víctor Ayllón, procedió a entregar a su homólogo turiasonense un martillo de bronce para que fuera usado por el cabecero de las andas con el fin de dar las pertinentes órdenes a los portadores a modo de llamador.

Allí, entre los muros que custodian la devoción local, el obispo de Tarazona presidió una eucaristía que fue concelebrada por varios sacerdotes de la diócesis y por nuestro Hermano Consiliario, Pablo Vadillo, quien también copresidiría el posterior cortejo procesional. Las palabras de monseñor Vicente Rebollo Mozos durante su homilía resonaron directamente en el alma, reseñando que “poner el corazón en esto no es algo vacío, sino lleno de contenido” y recordando a los presentes que la cruz no es el final del camino, sino el umbral hacia la resurrección. Y es que, en un mundo a menudo sacudido por tempestades, el obispo evocó la imagen del Jubileo: una cruz convertida en ancla firme que vence las olas. “Porque al lado del Señor siempre brota la esperanza y desaparecen las tormentas”, resonó en el templo. Sus palabras eran un llamado a la acción: a trabajar por un mundo más justo y a acompañar al que sufre, con la certeza de que el mal nunca tiene la última palabra.

Posteriormente se desarrollaría el acto de renovación del voto de consagración al Santo Cristo, para, seguidamente, el fervor contenido en la iglesia se desbordara por las calles de Tarazona. La histórica imagen del “Cristo de la Venerable Orden Tercera”, una antiquísima talla articulada y aderezada con cabellera postiza que fue donada a los franciscanos a final del siglo XVI para celebrar la “función del Descendimiento” (y que, por tanto, presenta grandes similitudes con el zaragozano “Cristo de la Cama” en cuanto a iconografía y funcionalidad), fue portada a hombros con una mezcla de esfuerzo y orgullo.

No caminaba sola, pues un cortejo de cientos de cofrades, representantes de las distintas cofradías de la Semana Santa de Tarazona, autoridades civiles y religiosas, demostraban que la fe en Tarazona es un sentimiento que se vive en comunidad. Y junto a ellos, una representación de hermanos de nuestra Cofradía, con el Hermano Mayor, el Hermano Consiliario y miembros de la Junta de Gobierno al frente, pero también con un nutrido grupo de hermanos que quisieron participar y colaborar representando a su Cofradía en este momento histórico en el que, además, se nos confirió el honor de portar las andas en donde reposaba el citado Cristo en posición yacente durante uno de los tramos del itinerario.

Contando con el magnífico acompañamiento musical de la zaragozana “Agrupación Musical Nuestra Señora Virgen del Pilar”, el clímax de la procesión se alcanzó con la entrada del Santo Cristo en la Catedral de Santa María de la Huerta. En ese instante, al cruzar el umbral del templo mayor a hombros de sus portadores, se abrió para todos los participantes la puerta simbólica del Jubileo, un gesto de profunda comunión y gracia que unió el cielo y la tierra en nuestros corazones.

La jornada proseguiría con la imagen del Cristo emprendiendo el camino de regreso hacia su capilla en San Francisco, donde los cofrades locales, con un cuidado reverencial, devolvieron la talla a su Cruz, en donde permanecerá hasta la próxima Semana Santa, concluyendo así un inolvidable día en el que no solo acompañamos a nuestra Cofradía hermana sino que reafirmamos públicamente nuestra fe, que, como dijo el obispo, “nos mueve, nos arrastra y nos alienta”.

Desde estas líneas, la Cofradía de las Siete Palabras y de San Juan Evangelista quiere agradecer públicamente las innumerables muestras de cariño y abrumadoras atenciones recibidas, ya no solo por parte de nuestra hermana Cofradía de las Siete Palabras y el Santo Entierro, sino por toda la ciudad de Tarazona, desde los representantes de la diócesis hasta las distintas autoridades, los cuales se esforzaron por significarnos y agradecernos sobremanera nuestra presencia y acompañamiento.

Asimismo, el Hermano Mayor de la Cofradía, Víctor Ayllón, quieren agradecer muy especialmente a todos los hermanos que pudieron desplazarse hasta Tarazona, para participar y “arrimar el hombro” con entrega, cariño y orgullo por representar a nuestra querida Cofradía en un evento que será escrito con letras de oro tanto en los anales de nuestra Cofradía como en los de la “capital del Moncayo”.

A continuación presentamos una variada selección fotográfica, gracias a la labor de nuestro joven hermano Jorge Riazuelo Lite.