Durante los meses de febrero y marzo, y con la figura del sembrador de la parábola de los sinópticos en la mente, varios fueron los hermanos que voluntariamente quisieron dedicar su tiempo y esfuerzo, tratando de esparcir la semilla verde de nuestra Cofradía entre cientos de alumnos de varios centros educativos de nuestra ciudad.
Así, y dentro de la campaña organizada bajo el lema “Siente el verde”, primeramente se visitaron los colegios Virgen de Guadalupe (28 de febrero), La Salle Franciscanas-Gran Vía (3 de marzo), Teresiano del Pilar (6 de marzo), Santa Ana (11 de marzo) y Madre María Rosa Molas – HHSS Consolación (21 de marzo).
En cada uno de los citados centros se llevaba a cabo una sesión de aproximadamente 45 minutos de duración (en algunos colegios, se realizaron dos pases) destinada a distintos tramos de edades, ya que en cada centro estaban convocadas diversas clases de infantil, primaria y/o secundaria. La misma se iniciaba con una pequeña presentación introductora a cargo de Pedro Luis Ferrer y de algún miembro de la dirección del centro correspondiente y/o del responsable de la respectiva área de pastoral, a quienes desde estas líneas queremos mostrar nuestro agradecimiento público por las facilidades dadas, aprovechando también la oportunidad para dar las gracias a los hermanos de la Cofradía que hicieron de enlace con dichos estamentos: Ángel Giménez, María Pellicena, Ruth Barrado, Mª Luz Lite y Javier Bueno y Juan Luis Peña.
Seguidamente, se presentaba un vídeo personalizado para cada centro, editado magistralmente por Ángel Giménez, en el que además de mostrar imágenes de nuestra historia y procesiones, también se daba cabida tanto al ‘Grupo de Monitores’, para que diesen a conocer sus actividades, como a algunos hermanos de la Cofradía que fuesen alumnos del centro correspondiente, para que pudieran explicar a sus compañeros qué es para ellos la Cofradía.
A continuación, los hermanos Ignacio García y/o David Beneded (según cada día) exponían, a través de una presentación multimedia, la esencia de la Cofradía, nuestra misión, los fines y actividades principales, así como una explicación del significado de cada una de las Siete Palabras, de nuestras salidas procesionales, de los cuatro pasos y del simbolismo de los principales atributos, haciendo hincapié en que nuestra Cofradía es una Asociación Pública de Fieles con carisma propio, en los orígenes fundacionales y en la relevancia de la figura de mosén Francisco, tanto en nuestra Cofradía como en la iglesia y sociedad zaragozana del siglo XX.
No se trataba, por tanto, de publicitar ni convencer a nadie, sino de dar testimonio de nuestra vivencia cofrade, de transmitir que la Cofradía es una entidad que verdaderamente vale la pena conocer y, llegado el caso, hasta pertenecer a la misma. Pero también, que pese a ser pioneros en tantas cosas, poseedores de una gran historia y de un rico patrimonio artístico, no somos más que una pieza más del puzzle que compone la Semana Santa de Zaragoza, en la que en común-unión con las otras veinticuatro cofradías y hermandades remamos juntos para conmemorar con solemnidad la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo, y cómo esta vivencia puede transformarnos y adentrarnos en toda una “novedad de vida, traída por Cristo y vivida por sus discípulos”. Y es que los cofrades, en esta sociedad del siglo XXI tan convulsa, somos intrínsecamente Iglesia, misioneros, evangelizadores, instrumentos de Cristo y sembradores de la semilla del Reino de Dios.
Tras reservar un espacio a las dudas y preguntas que podían tener los asistentes o, incluso, organizar algún juego de preguntas, varios miembros de la Sección de Instrumentos cerraban la sesión con la interpretación de algunas de nuestras marchas más características, posibilitando después que los niños se acercaran a conocer los distintos instrumentos y poderlos tocar. Y al concluir la sesión, se les hacía entrega de un tríptico con un resumen de las informaciones más relevantes.
Por otra parte, y ya en los días previos a la Semana Santa, y como ya se había llevado a cabo en anteriores años, se volvieron a realizar otras visitas al Centro de Educación Infantil ‘San Jorge’ (base militar), al Colegio Inmaculada Concepción y a la Fundación ‘Los Pueyos’ (en Villamayor de Gállego) con sendas exhibiciones de nuestros instrumentos y, uniéndonos también en algunos casos, a las actividades y procesiones escolares organizadas en los mismos.
Para finalizar esta reseña, es de justicia reconocer la labor y entrega generosa de los miembros de la Sección de Instrumentos que, con sus tambores, timbales y bombos, quisieron unirse al menos un día a esta “misión sembradora”, bajo la coordinación y la siempre atenta predisposición de nuestro Jefe de Tambores, Daniel Samper: José Luis Aranda, Javier Avellaned, Luis Avellaned, Blanca Bibián, Alba Bretón, Álvaro Bueno, Javier Bueno, Sergio Calonge, Andrés Cambón, Ana Casas, Diana Escolar, Marcos Estarreado, Guillermo Estella, Isabel Ferrer, Ángel Giménez, José Gracia, Pablo Gracia, Vicente Lancina, Ana Lozano, Íñigo Manzano, Saray Moreno, Ana Peña, Jorge Riazuelo, David Villarroya y Miguel Villarroya.

