Predicación de la VI Palabra del Viernes Santo de 2022, por Rvdo. D. Miguel Ángel Gan Liarte

Predicación de la VI Palabra del Viernes Santo de 2022, por Rvdo. D. Miguel Ángel Gan Liarte
Predicaciones Viernes Santo 2022: VI Palabra

Todo está cumplido, todo está consumado, esta palabra es la más corta pero también la más grande, la más alentadora, la más significativa para nosotros. Es una palabra de culminación, después de tanto predicar, enseñar, recorrer y sobre todo después del agónico calvario que Jesucristo ha vivido lo recopila en estas tres palabras

¿Quién con solo tres palabras es capaz de recoger algo tan grande? Es Jesucristo capaz, como desde el principio, de mostrarnos lo inmenso en lo sencillo. Renunciando a su bienestar ha hecho la voluntad del Padre. Pese al sufrimiento, su misión está cumplida.

Jesús desde la Cruz nos está diciendo que La Misión realizada es el cumplimiento de la voluntad del Padre. No hay nada más que añadir. El hombre sólo tiene que recibir y dejarse llenar de la Obra Salvífica perfecta de Jesús.

Dios, nos ha creado libres y nos da la libertad, pero nos envió a su Hijo Amado con todo escrito, con una labor ardua para nuestra Salvación y pese al tormento que al final le esperaba, Él cumple con el Padre y nos revela la Buena Noticia, la Salvación, nos da la Esperanza para una vida mejor. Nos llena de Amor, nos llena con su Amor incondicional.

Todo está cumplido, todo está consumado. Cuando Cristo dice estas palabras, está terminando la obra redentora que el padre le había encomendado. Nunca una frase tan corta había tenido un sentido tan profundo como ésta. Parece el fin de su recorrido, de alguna manera es el fin de lo encomendado, pero es en realidad la Gran Puerta Abierta para todos los Hijos de Dios. Es el inicio por el que el Padre nos abraza y nos lleva a su lado para siempre.

No deja de ser sorprendente que un fin sea el inicio de lo que da sentido a nuestras vidas. Cumplir para dar, para recibir.

Cumplamos también nosotros con lo que Él nos tiene encomendado. Consumamos nuestra vida dándonos y haciendo que todo lo que vivamos sea digno del Él, de sus enseñanzas, de su forma de vivir, de sentir y actuar pensando en los demás.

No olvidemos su sufrimiento, no dejemos que haya sido en balde. No desperdiciemos todo lo que nos brinda ser Hijos de Dios. Que estos días, estos momentos en los que rememoramos tan escenificadamente los últimos días y momentos de Cristo, nos sirvan para reflexionar, para descubrir lo que Dios nos ha encomendado a cada uno de nosotros y lo que es más difícil, llevarlo a la práctica y por ello seamos portadores de sus Obra y Enseñanzas, con nuestra forma de vida, con nuestra manera de proceder.

Qué el mundo sea mejor porque nosotros lo somos cada día. Porque ese esfuerzo de contribuir a un mundo más justo, más pacífico, lleno de Amor y Esperanza que nos ha enseñado Cristo, sea nuestra forma de vida.

Por eso es el momento para que en estos días santos entremos en una etapa de profunda reflexión.

No lo desaprovechemos, esforcémonos cada día porque con ello no solo contribuimos a una vida mejor, a un mundo mejor, sino que viviremos en comunión con Cristo y por tanto en una alegría maravillosa constante a lo largo de nuestra vida y en la vida de los que nos rodean.

Porque todo está cumplido, todo está consumado, porque nos amó tanto hasta dar la vida por nosotros, y no ha dejado de amarnos. Días de reflexión, de pena y muerte, pero con la emoción de sabernos Hijos de Dios, queridos eternamente por Él, protegidos y sabiendo que es la Resurrección la que se encuentra al final del Camino.

Nos quiere así, así vivamos. Libres y valientes para seguir su legado.

Rvdo. Miguel Ángel Gan Liarte
Vicario parroquial de Santa Isabel de Portugal