Predicación de la V Palabra del Viernes Santo de 2023, por el Rvdo. D. Pablo Vadillo Costa

Predicación de la V Palabra del Viernes Santo de 2023, por el Rvdo. D. Pablo Vadillo Costa
Predicaciones Viernes Santo 2023: V Palabra

Del Evangelio según san Juan (Jn 19, 28-29): «Sabiendo que todo había terminado, para que se cumpliese la Escritura, Jesús dijo: —Tengo sed. Había allí un jarro lleno de vinagre. Empaparon una esponja en vinagre, la sujetaron a un hisopo y se la acercaron a la boca».

¿Cuántas veces hemos mirado al crucificado y nos hemos preguntado cómo un hombre pudo sufrir tal tormento? ¿Cómo un ser humano aguantó tanto dolor y tanto sufrimiento? Y ahora, llegando ya el final de su vida, nos recuerda que sigue siendo humano, demasiado humano, tiene sed. La apuesta de Dios por el ser humano lo está llevando hasta sus últimas consecuencias, hasta reconocer todo lo entrañablemente humano de la vida, hasta reconocerse necesitado de agua.

Jesús es hoy reconocible en tantos sedientos que caminan, seguramente a nuestro lado, bajo el verde de los capirotes, o de cualquier otro color, o en la cara descubierta de los que caminan por nuestras calles. La sed de sentido de vivir, la sed de esperanza, la sed de un motivo para levantarse cada día o sencillamente para decidir no acabar con su vida, la sed de encontrar alguien con el que luchar contra la enfermedad, o la sed del que se sabe que no llega a tener lo necesario para vivir, la sed de seguridad y confianza de aquel que quiere vivir en paz o la sed de aquel que teme encontrarse con el que le ha hecho daño.

Un Dios que no fuera tan profundamente humano habría evitado el suplicio de la cruz, un Dios que no fuera tan profundamente humano, no habría experimentado la sed. Un Dios que no fuera tan profundamente humano no te estaría esperando a ti. Su sed es la espera de otros tantos cirineos que calmen la sed, que den sentido pleno a la existencia, que den razón para existir, que den la seguridad de que el mayor tormento, la mayor enfermedad, el mayor dolor no tendrán la última palabra. ¿Cómo calmar la sed? Los romanos, para cumplir la Escritura, le dieron el vinagre que reabrió sus heridas.

¿Qué le damos a Jesús para calmar su sed? ¿Qué podemos aportar a los crucificados de la historia de hoy para calmar su sed? ¿Cómo calmar, cuidar y acompañar a tantos sedientos que caminan a nuestro lado, necesitando mucho más que un vaso de agua? Este Dios tan profundamente humano, hasta el punto de pasar inadvertido como un buen hombre más en la historia, sellará una alianza contigo, la alianza de que tu vida será algo importante a sus ojos y su vida entregada en la cruz podrá calmar tu sed llenando tu vida de sentido.

Señor, danos la capacidad de reconocerte en nuestros hermanos sedientos, danos la sabiduría de encontrar esa agua que calma la sed como le prometiste a la samaritana, ayúdanos a convertirnos en hombres y mujeres que vivamos nuestra vida tan profundamente humana que no permitamos que ningún sediento camine a nuestro lado.

Rvdo. D. Pablo Vadillo Costa
Hermano de la Cofradía de las Siete Palabras y de San Juan Evangelista y párroco in solidum de la Unidad Pastoral del Sur de Zaragoza