Queridas hermanas y hermanos de la Cofradía de las Siete Palabras y de San Juan Evangelista:
Entramos en el tiempo litúrgico más potente de nuestra Religión. El Adviento que precede a la Natividad del Señor, esto nos llevará de forma inexorable, y al fin, a la Pasión y Muerte, para llegar a la esperada Resurrección.
Pues es el momento, aunque podamos hacerlo igualmente a lo largo del resto del año, de pensar en cuál es mi papel en la Cofradía. ¿Sólo salir en el Vía Crucis del Lunes Santo, la procesión de la mañana del Viernes Santo, acaso también en el Santo Entierro? ¿Cuál es el Espíritu de la Cofradía que me mueve el resto del tiempo?.
Sabemos o deberíamos saber que la Cofradías es Espíritu cristiano, que abarca desde la preocupación por el hermano más cercano, que por las circunstancias que sean, atraviesan momentos complicados. Y por los que necesitan ayuda, comprensión, compañía, luz para recorrer un oscuro camino. A esto, muchos de los nuestros también dedican parte de su tiempo y esfuerzo.
Tenemos un vivero de Juventud, que es nuestra esperanza en el mañana. Querría que estas líneas que os hago llegar fuesen como un aldabonazo en nuestras conciencias. Tiempos muy difíciles los que nos toca vivir, pero cada uno de nosotros formamos parte de ese engranaje, que hace al mundo caminar, y para que camine en la buena dirección, os invito a todos a dar de nosotros lo mejor que tenemos, y así prestar nuestro espíritu cofrade a que sea más fácil ese caminar.
Como no podría ser de otra forma, he de dirigirme a cuantos participan en la preparación a lo largo del año de cuanto es necesario, para hacer frente a los retos que suponen nuestras procesiones, para que todo esté a punto, tareas complejas y que requieren muchas horas de esfuerzo y dedicación. Que en este tiempo de espera Nuestra Madre en su advocación del Pilar nos lleve de su mano.
En esta próxima Navidad me gustaría llevar a todos vosotros, a vuestros hogares y familias el mejor y más ferviente deseo de Felicidad.
Recibid un afectuosísimo abrazo en Cristo de vuestro Hermano Mayor,
Víctor Ayllón Escartín

